|

ESCENARIOS


06.-
El Jardín de las Flores
(hanabatake)
el lugar donde reposa Eurydice
|

Cerca de la tercera prisión
se encuentra el Hana Hata. 花畑 “Campo de Flores”, el único lugar del Inframundo
donde crecen flores, un
pequeño rincón de paraíso en medio del infierno (un poco como el campo que Esmeralda
muestra a Ikki sobre la isla de la muerte...). Allí el santo de plata músico
Orphee de Lyra permaneció junto a su amada, la ninfa Eurydice, ユリティース (Yuridiisu) “Eurídice”,
cuya parte inferior del cuerpo se solidificó en piedra. Evidentemente
es un lugar añadido por las necesiades del guión, no aparece de ninguna
manera en la Divina Comedia, aunque el personaje de Orfeo es citado por
Dante entre los ocupantes del Primer Círculo, los Limbos. El campo
de flores forma parte de la segunda prisión (la del templo del
faraón y el Valle del Viento negro) y se encuentra en la parte
posterior del templo, antes de continuar la ruta hacia otras prisiones.
En
la mitología griega, Eurydice era una hermosa
ninfa esposa de Orfeo, el poeta y músico. Poco después de su boda, a Eurídice
la picó en el pie una serpiente y murió. Desconsolado, Orfeo descendió
a los infiernos para buscar a su mujer. Acompañando su canto con los sones
de su lira, le rogó a Hades, dios de los muertos, que liberase a Eurídice.
Su música conmovió tanto a Hades que a Orfeo se le permitió volver con
su mujer con la condición de que no girara la cabeza para mirarla hasta
que no hubiera llegado al mundo exterior. Habían completado casi todo
su ascenso cuando Orfeo, abrumado por el amor y la ansiedad, se volvió
para ver si Eurídice lo seguía. Rota la promesa, Eurídice se desvaneció
para siempre en la región de los muertos.

Para
informaros con más detalle sobre la célebra historia de Orfeo y
Eurídice, así como las comparaciones con Saint Seiya, leed el artículo
"Los dos Orfeos y Mime".
De hecho Kurumada retoma la leyenda y la modifica un poco para fundirla
con su guión.
En
1990, Orphee transporta a este lugar a Shun y Seiya para salvarlos del
espectro Pharao, él engaña al Specter dicéndole que
los ha eliminado, pero cuando se reencuentra con ellos les pide que huyan
y estos se oponen, le piden a Orphee que como Saint ayude a Atenea en
su guerra contra Hades. Pharao sospecha de Orphee y se persona allí para
aprovechar la oportunidad de eliminar a Orphee por traición. En
ese momento Orphee descubre la estratagema que tiempo atrás Pharao empleó,
a instancia de Pandora, para hacerle perder a Eurydice y lo desafía.
Tras derrotarlo, conduce a Shun y Seiya hasta Giudecca y los esconde en
un cofre. Más tarde Kanon atraviesa el campo de flores y pregunta
a Eurydice por el camino a seguir. En el anime Eurydice muere tras la
partida de Orphée y la escena con Kanon no tiene lugar.

Cuando
cayeron en la trampa del espectro Pharao, Orphee y Eurydice intentaban dirigirse
hacia la salida de los infiernos, utilizando caminos mates y tristes,
como en todo el Meikai, no había flores en ese momento allí.
Las
flores llegaron a priori por una especie de encantamiento, a causa de
la presencia de la suave y tierna Eurydice, y de la música
de Orphee, es admirable esta imagen de música y de amor capaces
de rechazar la oscuridad y el mal por su sola presencia y existencia.
Imagen sobretodo inspirada en el Orfeo de la mitología, músico
que se decía que cuando tocaba su Lira incluso los animales se
reunían para escucharlo y que generaba la gracia a su alrededor.

Estos dos amantes recuerdan un poco algunas parejas de Tolkien, como Beren
y Lúthien, la princesa elfa de la primera edad que abandonó
la inmortalidad para casarse con un mortal y cuyas canciones dicen como
ella hacía crecer las flores y aportaba la gracia y belleza natural
donde quiera que iba por el bosque Neldoreth. Además, antes de
amar a Beren, Lúthien era apreciado como un gran músico
de elfo de Doriath.
En
la Divina Comedia de Dante, no hay campo de flores, pero el tercer círculo
de los infiernos condena a los pecadores del amor y los lujuriosos, y
entre los ejemplos de parejas que el poeta italiano coloca en este lugar
se encuentran Paulo Malatesta y la princesa Francesca de Rimini, quienes
se amaron hasta la locura a pesar de las prohibiciones, siendo ambos apuñaladas
por el príncipe de Gradara, Gianciotto, el marido de la bella (un
pelo celoso!!), cuando se dieron un primer beso, pareja célebre
del siglo XIII.
Juntos
en la vida, fueron unidos en la muerte en este círculo de los infiernos,
un poco como Orphee y Eurydice. Puede ser una leve referencia
a esta historia por parte de Kurumada, pues, obviamente, no hay ninguna
mención de Orfeo y Eurídice en la Divina Comedia. Hay que
señalar, por otra parte, que en la mitología griega cuando
Orfeo se da la vuelta, Eurídice no se transforma en piedra, sinó
que se desvanece y desaparece. Otro bonito ejemplo de alegre mezcla, una
vez más.


|