11.-
Sexta
Prisión,
Gran
Cascada de Sangre (Chi no Daibakufu)
concentra las lágrimas y
la sangre de aquellos caídos en el Infierno
|
En la precuela del manga Saint
Seiya The Lost Canvas, Shiori Teshirogi sitúa algunos acontecimientos
de su historia en “La Gran Cascada de Sangre”, Chi
no Daibakufu. 血の大瀑布 - (ちのだいばくふ) una inmensa presa
de sangre localizada entre el tercer valle de la Sexta prisión
y la primera malebolgia o fosa de la Séptima prisión
(conecta la Sexta Prisión con la Séptima), cuya naturaleza,
formada por los dolores de los difuntos que yacen en el Inframundo,
la sangre y las lágrimas concentradas de los pecadores
y criminales caídos en el Hades, es propia del universo
de Saint Seiya, pues en la Divina Comedia tan sólo es la prolongación
del río Phlégéton. Según el manga precuela
Saint Seiya ~ The Lost Canvas en los tiempos de la
mitología, esta sangre era absorbida por un gran árbol:
el Sauce del Infierno. En Lost Canvas
los Santos Yuzuriha, Tenma y Yato debían escalar la montaña próxima
a la Gran Cascada para llegar al Mokuroji (Mokugenshi), árbol
que poseía los frutos para formar el rosario y así sellar las
almas de los Espectros.
Sapindus, El árbol del jabón
en el infierno
En la Divina Comedia de
Dante Alighieri, entre el tercer y último valle del sexto círculo
del infierno (el infierno, en esta obra, es descrito como un enorme
conjunto de círculos concéntricos, y a medida que se va hacia
el centro, más se desciende en la oscuridad) y las malebolgias
("Bolsas Más" en italiano, un lugar donde los pecadores
son divididos en diez bolsas, cada una para un castigo diferente),
que constituyen el séptimo círculo, existe una cascada de sangre.
Es sobre esta cascada, que dice la Enciclopedia Taizen está formada
por la sangre de los pecadores en el infierno, que se eleva un
árbol frondoso, el Sapindus o "Jaboncillo", según el
manga precuela The Lost Canvas, plantado allí desde el principio
de los tiempos. Es considerado como el único ser vivo en el estéril
inframundo, pero no debemos olvidar los campos de asfódelos, la
región florida donde vivía Orphée con su amada Eurídice petrificada.
En sus meditaciones, Asmita
entendió que este árbol sagrado, para poder sobrevivir en el infierno,
estaba "dotado" de Cosmos, pero un cosmos de intensidad
extrema, que se manifiesta en sí en el octavo sentido - que Shaka
de Virgo, en el siglo XX, llamó ‘alayashiki’. Se fue apropiando
de ese poder a través de las 108 semillas de sus pequeños frutos
que formaran el japamala de Virgo, que los Saints de Atenea descubriran
como medio para evitar que el ejército de Hades permanezca inmortal
- después de todo, el árbol del infierno, al estar vivo, es la
antítesis del mineral misterioso que son los Surplices, que permiten
a sus usuarios no ser eliminados por la muerte. Las semillas del
árbol tienen el poder para sellar las almas de los 108 guerreros
de Hades.
En el manga precuela
Saint Seiya ~ The Lost Canvas, Yuzuriha, el Silver
Saint femenino de la Grulla del Siglo XVIII, se adentra en el
Inframundo junto con Yato, el Bronze Saint del Unicornio,
con dos objetivos: el primero es traer de vuelta el alma de Tenma.
El segundo llegar al Mokugenji (árbol de la china) el cual, en
sus frutos, tiene cierta sustancia que puede bloquear el alma
de los specter. Los guerreros de Hades a esa altura no podían
ser vencidos porque mediante el poder de Hades tenían la capacidad
de revivir cuantas veces fuera necesario. El Arbol Mokugenji
se encuentra justo en la parte superior de la gran catarata de
sangre entre la séptima prisión y la sexta prisión en el Inframundo.
Para llegar, Yuzuriha recibió las instrucciones de Hakurei (su
maetro y líder) de ir por un atajo o pasaje secreto que
quedaba en las cercanías de Yomotsu Hirasaka. En su camino derrotan
al espectro que cuidaba el alma de Tenma y logran llegar al Mokugenji.
Los frutos del Mokugenji tenían
cierto material que se vinculaba a los Surplices. A su vez,
Asmita, el caballero de oro de Virgo de la época,
proyecta su espíritu para desafiar a Tenma,
el caballero de Pegaso de la época, y guiarlo por el camino
del Séptimo sentido. El desprendimiento de energía
provocado por el despertar de Tenma a este sentido hace crecer
numerosos frutos en el árbol Sapindus antes de que este sea destruido. Yuzuriha le dice a Yato
y Tenma que necesitan 108 frutos porque es la cantidad de Espectros
que hay. Luego de juntar los frutos regresan a Jamir donde los
esperaba Asmita.
Los frutos del arbol Mokugenji
comparten la misma esencia que las Surplices, es decir, guardan
el poder de hades : vida donde debe haber muerte. Han absorbido
la esencia de la cascada de sangre y ese poder de Hades,por eso
son necesarios para acabar con los espectros, ya que una vez muertos
su almas vagabundas no regresan al infierno sino que se alojan
en una de las esferas del rosario. Es una trampa para las almas.
Los frutos y los Surplices comparten esencia.
Citas
en The Lost Canvas
Capítulo
25 Páginas 1 - 2
Yuzuriha: "Desde los tiempos de la mitología esta sangre
era absorbida por el gran arbol. Desde que el árbol está entre
los habitantes del Inframundo, la muerte no ha exitido para ellos"
Capítulo
32 Páginas 4 - 5
Hakurei: "Estos frutos son los únicos seres con vida que
pueden permanecer en el Inframundo, es una de las sustancias que
se encuentra en el mineral del Inframundo con el que están hechos
los Surplices. Las almas de los espectros son selladas en sus
Surplices para ser protegidas y convertirse en armas."

A partir de estos frutos,
el santo de virgo Asmita del siglo XVIII se sacrifica
y mediante el uso de su máximo Cosmo produce el famoso
Juzu o collar de perlas (aksamala), un
rosario de 108 perlas con
los frutos del Mokugenji (frutos representan a cada uno de los
108 Espectros y siempre que mueren un nuevo fruto nace) que sería el arma bloqueadora
de las almas de los espectros inmortales,
merced al poder de Hades, y derrotarlos. Este objeto será
transmitido a Shaka en la siguiente generación. Este rosario
de 108 cuentas (inspirado en los rosarios de oración budistas)
servirá para encarcelar y sellar las almas de los espectros
de Hades, impidiéndoles resucitar.

Así que según The Lost
Canvas entre la séptima prisión y la sexta prisión en el
Inframundo crece el árbol de los infiernos: el Mokugenji.
欒樹 - (モクゲンジ) “También llamado el Acederaque, Melia Azedarach o
Árbol de la China o incluso Arbol Barniz. El término tiene relación
con el concepto Mokuroji.
木欒子 - (もくろじ) o bien 無患子 “Saponaria” o “Jabonera”, que es un tipo
de planta. El arbol del Inframundo representa esta planta en Lost
Canvas, el único en todo el Meikai que produce frutas,
Golden Rain Fruits [木欒子の実: Mokurenji no Mi]. Existen diversas
acepciones a la pronunciación lo cual lleva a varias romanizaciones:
Mokugenshi, Mokugenji, Mokkansu, Mokuroji. Y para los siguientes
kanjis 無患子 su representación es Mokugenshi. También se conoce
a su árbol como Árbol del Paraíso. (A pesar de que en la animación
esté en el medio del Inframundo).

MOKUGENJI. 欒樹 (モクゲンジ) también
llamado el Acederaque, Melia Azedarach o Árbol de la China o incluso
Arbol Barniz.
Mokuroji= 木欒子 = (Así se
lo presenta en la ova 7 de LC) y se lo nombra como "Mokugenji"
(pero no sabemos por qué) Koelreuteria paniculata; es la planta
con la cual se hacen las cuentas de los Juzus (rosarios budistas),
en realidad sus kanjis típicos son 欒樹.
Mokugenshi
= 木槵子= "Arbol de la China del Inframundo". En español
conocido como Jabonera, Saponaria, Sapindus, etc.. ".
El
término Sapindus usado para denominarlo así sólo es como decir
"felinos". Hay un montón. El "Sapindus mukurossi"
es un arbol muy parecido, aparecido en la ova, cuyos frutos son
idénticos a los mostrados por Asmita. Lo único oficial con respecto
al nombre de árbol es que se usan los kanjis 木欒子 cuya romanización
es "Mokuroji" pero es nombrada como "Mokugenji".
En fin. Puede que sea un forma alternativa de nombrarlo.

El árbol Mokugenji
reviste de particular importancia, se alimenta de la sangre
procedente de la gran catarata, es la única forma de vida
en el Meikai, y debe su existencia al Octavo Sentido. Este árbol
produce unos frutos cuyos minerales son opuestos a los surplices
(armaduras de los espectros), estos frutos pueden capturar el
corazón de aquellos protegidos por los surplices.

El Sapindus mukorossi o
árbol del jabón es una especie originaria de América Latina, de
clima tropical y subtropical. La corteza, raíces y frutos se utilizan
en medicina popular como sedantes, astringentes, diuréticos, expectorantes,
tónicos, depurativos de sangre y contra la tos. Las nueces de
la especie Sapindus mukorossi, han llegado a ser una alternativa
popular a los detergentes químicos manufacturados. Esta especie
en concreto, también se usa en medicina como expectorante, emético,
contraceptivo, anti-epiléctico, y como alivio contra la migraña.
También se encuentra en la lista de hierbas y minerales ayurvédicos
(la medicina natural y tradicional india basada en el uso medicinal
de las plantas) donde se usa como tratamiento de eczemas y psoriasis.
El fruto, de unos 2 cm de
longitud, sirve para lavar la ropa (jabón natural), por poseer
saponina, cuyas principales características son detergentes, sustancia
con propiedades similares al jabón (de ahí el nombre árbol del
paraíso). Una vez recogido el fruto de la Saponaria, las nueces
se secan y se pelan, separando las cáscaras, La saponina se disuelve
en contacto con el agua caliente y funciona como un jabón natural
que limpia produciendo una espuma muy ligera y sin olor, ya no
es necesario usar suavizantes. La ropa queda muy suave y con un
olor muy agradable. Además preserva los colores. Con saponina,
sí es posible bañarse en un río o lavar la ropa en él. Como no
contamina y es natural, flora y fauna estarán a salvo. Además
es totalmente biodegradable.
El árbol crece en India
y en Nepal donde se utilizan desde hace siglos como detergente.
Las mujeres indias usaban sus nueces para lavarse el pelo, el
resultado era un cabello suave y brillante. Sapindus o Saponaria
es un género de unas doce especies diferentes de arbustos y pequeños
árboles perteneciente a la familia Sapindaceae. Todos contienen
saponina. Por otra parte, se utiliza en las arborizaciones urbanas.
Obviamente, es por las propiedades
astringentes y de limpieza de la saponina que se encuentra en
los frutos que Shiori o Kurumada pensaron en utilizar las semillas
de este árbol para crear el rosario japamala de Asmita, como un
método de "limpieza" contra las huestes del mundo de
los muertos, considerado por los japonés como de suciedad insoportable
para los seres vivos, pues la muerte, para ellos, lleva consigo
el estigma de la impureza, como se puede ver en el mito de Izanami
y Izanagui (Ver ficha de Deathmask).
Sólo por curiosidad: las
semillas del árbol Sapindus, negras y duras, fueron utilizadas
antiguamente por los niños en Brasil como canicas. Cuando empezaron
a ser fabricadas bolas de vidrio, estas semillas se abandonaron
muy pronto.

12.-
Séptima Prisión (Dai nana purizon)
dividida en 10 Fosas llamadas Malebolgias, Cárceles de mármol
|
La
7ª prisión fue zapeada en Saint Seiya, no vimos
a los Saints atravesarla. Se corresponde con el 8º; círculo
de Dante en el infierno, que se divide en 10 valles concéntricos
denominados fosas o malebolgias ("malos sacos").

Es
la mayor de todas las prisiones, las 10 fosas o malebolgias,
de diferentes penas cada una, albergan toda clase
de estafadores, cada fosa acoge una categoria, es donde son
enviados los corruptos, las prostitutas, los hipócritas,
los ladrones y otros, los castigos son los más diversos,
es el propio infierno dentro del infierno, Seiya y los otros
santos no tuvieron que pasar por aquí.
.-
Primera Fosa - ichi
no maruboruje :
castigo de los rufianes y seductores, aquellos que han participado
en el comercio de la prostitución,
son azotados con latigazos.
.- Segunda Fosa - ni no maruboruje :
castigo a los aduladores y cortesanos, son
sumergidos en un pozo de olor repugnante y pestilente.
.- Tercera Fosa- san no maruboruje :
castigo a los simoníacos o falsos maestros de la religión,
son quemados cocidos en candelas
.- Cuarta Fosa- yon no maruboruje : castigo
a los falsos profetas, adivinos y brujos, vagan
en parejas embozadas, con la cabeza al revés, espalda
contra espalda, y deambulan en la confusión,
.- Quinta Fosa - go no maruboruje : castigo
a los morosos, corruptos y prevaricadores o sobornadores
deshonestos que trafican con la justicia, son
sumergidos en una
charca de alquitrán hirviente en ebullición
mientras los demonios arponean sus cuerpos.
(Según el funcionamiento de la
técnica de sombras del Specter Violate de Behemoth en
el manga precuela Saint Seiya ~ The Lost Canvas es de aqui de
donde procede el alquitrán que ella utiliza)
.- Sexta Fosa
- roku no maruboruje : castigo para los
hipócritas, que son obligados a
caminar continuamente mientras soportan pesadas capas de plomo
dorado.
.- Séptima Fosa - nana no maruboruje
: castigo a los ladrones y asaltantes, son
mordidos por serpientes.
.- Octava Fosa - hachi no maruboruje :
castigo a los malos consejeros y conspiradores, arden
hechos llamas.
.- Novena Fosa - kyu no maruboruje :
castigo a los escandalosos, cismáticos y herejes,
alborotadores y sembradores de discordia, son
todos ellos acuchillados indefinidamente.
.- Décima Fosa - ju no maruboruje
: castigo a los charlatanes y falsarios, los alquimistas,
sus cuerpos son cubiertos y devorados
contínuamente por la lepra.
Algunas
descripciones de las torturas administradas dentro de las diez
fosas difieren extrañamente de las dadas en la Divina Comedia.
A veces, se trata de simplificaciones (los mantos de plomo y
oro de la Sexta fosa se convierten en pesados abrigos), pero
hay dos casos aparte:
- La Tercera Fosa: las víctimas ya no están colocados en el
suelo, como velas, sino que arden sobre velas. ¿Kurumada se
equivocó, o bien que se inspiró en una traducción errónea de
la Divina Comedia?.
- La Tercera Fosa : la traducción occidental del manga dice
que los pecadores son "amañados de dos cabezas, una mirando
hacia adelante y otra hacia atrás." Se trata de un error
de traducción del Kana, la versión japonesa menciona una cabeza
inclinada hacia atrás.

FOSA número 1 : acoge
a los seductores.
Donde se encuentras encerrados y condenados a ser azotados
con latigazos aquellos seductores que vendían o comerciaban
a las mujeres. Dante descubre allí dos
filas de los condenados desnudos, avanzando hacia los dos acólitos,
y los otros en la dirección opuesta pero más rápido,
la multitud es azotada constantemente por los demonios. Al mirarlos
Dante observa la presencia d Caccianemico, un boloñés
que habría sido pagado por un marqués para que
le entregara a su hermana, que ya se había prometido
a otro, por ello está condenado al sufrimiento eterno.
Al igual que Jason quien, habiendo abandonado a Medea, abandona
a Hypsiphyle que estaba sola y embarazada, la abandona a su
triste suerte.
(pasaje correspondiente de la Divina Comedia:
Canto XVIII, parte de los infiernos)


FOSA número 2 : acoge
a los aduladores.
Los aduladores son arrastrados por el líquido de
la cascada de sangre, los pervertidos son enterrados en basura
y residuos. Estos se sumergen en un pozo de olor repugnante
y pestilente, Dante reconoce a Alessio Intermini de Lucques, un
halagador de todo lo posible, sus mentiras incansables le condenan
a este pozo.
(pasaje correspondiente en la Divina Comedia:
Canto XVIII, parte de los infiernos)
FOSA número 3 : acoge a los simoníacos (aquellos
que venden o compran beneficios, favores)
El principio del suplicio de esta fosa es el siguiente: los condenados
por
abuso de poder ejerciendo una profesión sagrada,
aquellos que cometieron crímenes por medio de su empleo
sagrado, que han aprovechado sus creencias religiosas y los mandamientos
sagrados en beneficio propio o para intereses personales, son
quemados cocidos en candelas y encadenados en candelabros,
son colgados por las piernas en la plataforma y cuando un "sucesor"
llega al infierno, lo sustituye en su ubicación.
Dante y Virgilio se encuentran a Simon el Mago, quien
a pesar de (como su nombre indica) sus muchas habilidades en la
magia, intentó adquirir el don de hacer milagros a los
apóstoles. Los condenados son colgados en una especie de
mesa o superficie plana agujereada en forma de círculo
"una lívida roca traspasado por mil agujeros",
donde los simoníacos son colgados cabeza abajo (para simbolizar
su olvido del cielo y de Dios) con sus cuerpos al aire solamente
a partir de las piernas. Estos son perpetuamente "lamidos"
por lenguas ardientes de fuego. Hay uno que sufre y lucha más
que los otros: es Nicolás III (condenado por haber abusado
de los privilegios adquiridos por su título papal, no vendía
las indulgencias sino que beneficiaba a sus próximos de
lo que le daba la Iglesia).
(pasaje correspondiente en la Divina Comedia:
Canto XIX, parte de los infiernos)
FOSA número 4
: acoge a los adivinos y brujos
Los falsos adivinos culpables de mentir, los que hicieron
falsos actos divinos, vagan en parejas embozadas espalda contra
espalda, uno hacia adelante y otro hacia atrás, tienen
atada su cabeza al pecho y van de derecha a izquierda, con la
cabeza baja y volteada hacia los demás.
Dante y Virgilio llegan ante una masa de condenados que
llora, estos fueron invertidos y caminan hacia atrás para
la eternidad. Perciben a Anfiaraus (uno de los reyes que sitiaron
Tebas, siendo divino, había predicho que iba a morir, por
lo que intentó huir de la batalla, pero la tierra se abrió
y se lo tragó para siempre) y Tiresias, que pudo cambiar
de sexo golpeando de un solo golpe dos serpientes entrelazadas.
Perciben también a diferentes astrólogos como Michael
Scot Bonatti.
(pasaje correspondiente en la Divina Comedia:
Canto XX, parte de los infiernos)

FOSA número 5
: Acoge a los sobornados y prevaricadores
(los que vendieron la justicia o que violaron grave y deliberadamente
sus deberes).
Los corruptos y corrompidos que cayeron en la malversación
nadan en una charca de alquitrán hirviente en ebullición,
arponeados, golpeados, azotados y torturados por los diablos.
Al llegar a la quinta fosa, Dante se sorprende al
verla sumida en la oscuridad, nota, poco después, un enorme
charco en ebullición, donde los condenados son arrojados.
Un ángel negro aparece con un infeliz sobre sus hombros
colgado por los pies, y lo echa en el líquido (es un veterano
de Lucca, donde "por oro, todo es blanco o negro"),
intenta remontar a la superficie, pero los demonios presentes
lo repelen una y otra vez empujándolo al pozo de fuego.
Entonces Virgilio aconseja a Dante que se aparte mientras habla
con los demonios, estos últimos al verlo se vuelven amenazantes
y engañosos, Virgilio los interpela diciendo que uno de
ellos debe escuchar lo siguiente y luego podran golpearlo si quieren:
un demonio llamado Malequeue se avanza y le pregunta qué
es, Virgilio le contesta (como muchas veces en este libro), que
no iría a aventurarse a las tinieblas si no estuviera escrito
en el cielo que debe atravesar el infierno con un alma aun viva
(Dante). Tras estas palabras, los demonios se sienten frustrados
y terminan por dejarlos marchar, dándoles incluso una escolta
de diablos acompañantes para el viaje.
(pasaje correspondiente en la Divina Comedia:
Canto XXII, parte de los infiernos)

FOSA número 6 : Acoge a los hipócritas.
Los hipócritas y falsos son condenados a caminar
contínuamente envueltos con una manta pesada de plomo a
la espalda.
Dante está preocupado y se lo expresa a Virgilio,
que le responde que él también está preocupado
y que pronto escaparán, los demonios vienen a atraparlos.
Virgilio toma el brazo de Dante y juntos logran huir hacia el
sexto hoyo, donde los demonios, funcionarios del quinto hoyo,
no pueden entrar. Alli
ven una procesión de muchas almas que llevan vestidos largos,
que exteriormente parecen de oro, pero por dentro están
hechos de una capa gruesa y muy pesada de plomo. Como siempre,
Virgilio y Dante preguntan a los condenados que les cuenten su
historia, dos hombres se acercan pesadamente (dada su carga) son
dos hermanos (monjes que supuestamente alivian el sufrimiento
de los débiles y restauran el orden público, y que
por el contrario se divirtieron con placeres diversos y variados
...) siendo posteriormente elegidos magistrados supremos por la
República y, aunque eran de las facciones enemigas, se
unieron, corrompidos para expulsar a los gibelinos de Florencia.
Dante también se encuentra con Caifás, crucificado
(el sumo sacerdote que aconsejó la muerte de Cristo, pues
él dijo: "Es mejor que uno muera por todos y no todos
por uno").
(pasaje correspondiente en la Divina Comedia:
Canto XXIII, parte de los infiernos)

FOSA número 7,
el nido
de serpientes: Acoge a los ladrones, que son condenados a yacer rodeados
y atacados por serpientes.
Al principio del canto se narra la difícil
transición hacia la séptima fosa y el cansancio
de Dante, que empieza a decaer. Virgilio mediante un discurso,
lo galvaniza y reemprenden su viaje hasta la fosa, que estaba
llena de serpientes de todo tipo, pululando en la cavidad y acosando
a los condenados, que no tienen refugio en ese pozo oscuro, corren
aterrorizados y asaltados por los reptiles.
Cuando las serpientes tocan y envenenan a una víctima,
esta inmediatamente se enciende y se quema, reducida a cenizas,
pero estas renacen como el ave fénix, el condenado, inexorablemente
se levanta, poseído por la confusión, mira y suspira,
Virgilio le pregunta su nombre, es Vanni Fucci, quien robó
muchos ornamentos de la Iglesia y que acusó injustamente
a inocentes, estos fueron ahorcados. Al final del canto, Fucci
predijo (de nuevo) el próximo exilio de Dante y la derrota
de los blancos, hecho que revolucionó Florencia en esa
época.
Al final de su discurso Fucci levanta las manos hacia
el cielo y desafia a Dios maldiciéndolo, enseguida una
serpiente se enrolla alrededor de su cuello, y otra se le ata
las manos, privados de la palabra y sus brazos, huye corriendo.
Poco después llega un centauro en cólera que pregunta
que había pasado con el blasfemo, el centauro en cuestión
es Caco, que, como cuenta Virgilio, después de haber abandonado
a Hércules, derramó mucha sangre, y salió
en busca de Fucci. Luego, tres espíritus aparecen de repente,
uno de ellos es rodeado por una enorme serpiente, que se aferra
a él de pies a cabeza como la hiedra, lo muerde y le atraviesa
las dos mejillas, estaban tan conectados que no se podía
distinguir entre uno o el otro durante el abrazo de modo que,
finalmente, las dos cabezas no formaban más que una sola,
el condenado, desfigurado, marchó también. Uno de
los dos restantes es atacado por una serpiente de fuego en el
ombligo, y él también se ve transformado en una
serpiente.
(pasaje correspondiente en la Divina
Comedia: Cantos XXIV y XXV, parte de los infiernos)

FOSA número 8,
las llamas
infernales: Reservada a los malos consejeros. Los conspiradores que
en vida han urdido intrigas y complots son condenados a quemarse
eternamente en un infierno de fuego y llamas.
En el suplicio del fuego a los condenados, Dante
y Virgilio reconocen a Odiseo y Diomedes, Dante le suplica a Virgilio
poder ir a entrevistarlos, Virgilio le responde que sí,
pero será él quien les hará preguntas, porque
teme que los griegos "desprecien" la lengua de Dante.
La pareja pasa cerca de ellos, Virgiliolos interpela, Ulises explica
que, aunque él y sus compañeros tenían edad
elevada, se embarcaron en una última cruzada hacia el oeste,
y al ver una gigantesca montaña que se elevaba hacia el
cielo (el Purgatorio) Ulises galvanizó a sus tropas para
un último viaje, pero dado que ningún ser humano
puede llegar el Purgatorio, el mar estalló y tragó
su barco.
Tras reunirse con Ulises se encuentran con otro personaje
resplandeciente: Guido da Montefeltro, quien fue un político
muy hábil de la época, y cuando decidió retirarse
y convertirse en monje, Bonifacio VII le pidió consejo,
Guido intentó negarse, pero el Papa le prometió
las llaves del Paraíso si le daba consejo, entonces aceptó
y su consejo tuvo reperusiones terribles sobre muchas personas
inocentes, y cuando murió Guido, Santa Francisco de Asís
vino a buscarlo, pero un demonio negro lo reclamó citando
el consejo equivocado que había dado a Bonifacio, y fue
llevado a los infiernos.
(pasaje correspondiente en la Divina
Comedia: Cantos XXVI
y XXVII, parte de los infiernos)


FOSA número 9
: Acoge a aquellos que por sus opiniones y malos consejos
han dividido a los hombres, a los alborotadores que en vida
sembraban la discordia. Aqui son troceados y laminados sus cuerpos.
La
fosa está llena de condenados mutilados, el primero que
se presenta a Dante es el profeta Mahoma, cortado en dos y en
vertical "desde la garganta hasta la cintura”, sus
intestinos cuelgan y caen al suelo, y cuando sus heridas cicatrizan,
se les reabre a los condenados el cuerpo con una espada. También
está alli el abad Dolcini, quien, perseguido por su obispo,
decidió huir a las montañas, con cinco mil de los
suyos para inventar su propia doctrina, Clemente V lanzó
un ataque contra él y lo hizo quemar, pero Dolcini y sus
compinches tenía alimentos en el frío y la nieve,
Clemente V se fue con las manos vacías, y mientras tanto
Dolcini fortificó y afirmó su territorio.
(pasaje correspondiente en la Divina
Comedia: Cantos XXVIII
y XXIX, parte de los infiernos)


FOSA número 10
: Acoge a los alquimistas, los falsificadores, estafadores,
maestros en mentiras o fraude y los charlatanes de todo tipo.
Aqui son condenados a arañar el suelo, ven sus cuerpos
pudrirse y su piel se les enrojece y corroe de picores y llagas.
Dante y Virgilio llegar a la fosa final, de donde
salen gritos inmundos e insoportables, un olor pestilente emerge,
como el de los cuerpo gangrenados. Y, de hecho, todos parecen
estar afectados por la lepra, los acólitos llegar ante
dos condenados sentados, que se rascan sin cesar, para sacarse
en vano la corteza horrible que los cubre. Allí van a Griffolino,
falsificador de moneda y alquimista, que fue denunciado y enviado
a la hoguera. Dante también se encuentra con Capocchio,
un compañero de estudios a quien le gustaba estafar a todo
tipo de personas, y llevar a cabo investigaciones sobre la Piedra
Filosofal, lo que le valió el verdugo.
También
se encuentra en esta fosa Gianni Schicchi, quien se hizo pasar
por Bose Donati (que murió sin testamento), se puso en
su lecho de muerte para dar a Simon (su padre) su rico patrimonio.
Para darle las gracias a Schicchi, Simon le dio una hermosa yegua.
Entre
algunos falsificadores, alli estaban el maestro Adam, que falsificó
florines para los condes de Romen, y para su propio beneficio,
fue descubierto y quemado. Y entre los mentirosos: estaba Sinon
(espía griego de la Guerra de Troya, fue él quien
convenció a los troyanos para que aceptaron el caballo)
y Putifar, que trató de seducir a José, y lo envió
a prisión.

